viernes, 3 de octubre de 2014

UN LIBRO A DESTACAR

                                                 
TÍTULO: Traidor, inconfeso y mártir
AUTOR: José Zorrilla

SECCIÓN: Teatro (Color amarillo)

SIGNATURA: T ZOR tra
RESUMEN: Traidor, inconfeso y mártir (1849), la obra sin duda mejor construida de José Zorrilla (1817-1893), fue una de las que más estimó su autor y en la que, según propia confesión, más esfuerzo y entusiasmo puso. 

Si Don Juan Tenorio significó, dentro de la literatura de la primera mitad del siglo XIX, la culminación de una forma dramática a la vez que su superación, Traidor, inconfeso y mártir significa la prolongación de esa forma: el drama histórico de orientación nacional. De ahí su doble condición de paradigma (es la síntesis más acabada de modo zorrillesco) y de hito de referencia (representa la conclusión de un modo y forma dramáticos y de la propia obra teatral de Zorrilla). 

La obra trata sobre la leyenda de Gabriel Espinosa, pastelero de Madrigal y hábil suplantador de la personalidad del rey portugués Don Sebastián, en la España de tiempos de Felipe II (siglo XVI).

EL AUTOR: Autor teatral y poeta español nacido en Valladolid el 21 de febrero de 1817 y fallecido en Madrid el 23 de enero de 1893. Aunque estudió Derecho en varias universidades, su afición al dibujo y otros menesteres hicieron que su padre, un seguidor acérrimo del absolutismo, lo enviara a su tierra natal para que se dedicara a la agricultura. Zorrilla escapó a Madrid a lomos de una mula robada, iniciando su carrera literaria en medio de una gran precariedad. Un poema improvisado a la memoria de Larra tras su muerte le dio popularidad y le acercó a literatos de su tiempo como Juan Eugenio Hartzenbusch o José de Espronceda. Sustituyó al propio Larra como articulista en el periódico El Español, al tiempo que publicaba diversos poemas y estrenaba varios dramas con bastante éxito. Viajó a Francia en 1845, donde conoció a autores que él admiraba como Víctor Hugo, Théophile Gautier o Alejandro Dumas, regresando un año después a España, con motivo de la muerte de su padre, que se negó a perdonarle por una vida muy alejada de sus ideales. Viajó de nuevo por diversos países huyendo de su esposa y de las deudas contraídas en España, pasando tiempo en Francia, Inglaterra, México y Cuba. Con la subida al poder de Maximiliano I fue nombrado director del Teatro Nacional de México, lo que alivió las penurias económicas que lo habían acompañado en su periplo americano. De vuelta a España volvió a depender de la protección de algunos amigos de la clase pudiente, aunque se fueron acumulando distinciones como ser nombrado Cronista de Valladolid o su coronación como Poeta Laureado en 1889, en Granada. Tanto por su obra como por su vida es uno de los personajes más importantes del Romanticismo español.

En la biblioteca “José Hierro” se encuentra además de “Don Juan Tenorio” y la obra que aquí comentamos, un tomo de teatro selecto donde se encuentran: Lealtad de una mujer y aventuras de una noche ; El puñal del godo ; La Calentura ; La copa de marfil.